"Encuentro del Cóndor en Perú" Crónica de Miyo
Abrigados en el interior de las montañas, bajo el manto de estrellas
que rodea el pico más alto de la Madre Verónica, encendimos los fuegos
rituales y compartimos la sabiduría de los tiempos. Y así una vez más
la magia volvió a manifestarse sobre la tierra andina, fecundada en
este giro del tiempo por los artesanos del futuro.
Abrigados en el interior de las montañas, bajo el manto de estrellas que rodea el pico más alto de la Madre Verónica, encendimos los fuegos rituales y compartimos la sabiduría de los tiempos. Honrado en el pasado y recordado desde el futuro cientos de peregrinos bebieron sin tregua de ese Grial que despierta la sangre dormida y abre nuestras percepciones sutiles. Taitas, sacerdotisas, guerreros, videntes, aventureros, maestros y profetas danzaron en círculo con las hadas, los elfos y los seres elementales del lugar sagrado. Rostros familiares y ojos brillantes conocidos desde siempre, ajenos a las luchas personales y abiertos al consenso.
Y así una vez más la magia volvió a manifestarse sobre la tierra andina, fecundada en este giro del tiempo por los artesanos del futuro. De los cuatro rumbos llegaron los guerreros con sus nuevos tipis a entrelazar el Círculo de la Palabra creadora y en todos los idiomas se repitió el ritual de la hermandad perdida
Una sola Tierra, una sola humanidad, un solo corazón planetario
Miyo, Sept 03
Notas personales para imaginar un misterioso viaje transpersonal
Un viaje marathoniano que implicó tres aviones, dos taxis, un tren en el aeropuesto de Miami, un autobús y una especie de carro motorizado nos condujeron hasta el lujoso tren que cubre la ruta a la base del Machu Picchu. En el camino pasamos por el punto kilométrico 82, donde se encuentra la entrada-puente que abre el camino inca tradicional (a pié), y a su izquierda aproximadamente a un kilómetro de distancia por una estrecha senda de montaña estaba en ese momento instalándose el campamento base del Consejo de Visiones. Ya el día anterior por la tarde, recién llegados, habíamos contactado en Ollantaitambo con Alberto Ruz y la Caravana que presentaban el programa del Llamado del Cóndor en diversos lugares públicos (escuela, ayuntamiento, etc) con actuaciones, charlas, diapos, teatro para niños, etc. Poco a poco fuimos encontrándonos con un buen grupo de paisanos, entre los que caben resaltar algunos viejos guerreros de nuestro bienamado Arcoiris (hacía tiempo que no veía un mala de cerámica como los que usábamos en aquella uniuversidad), gentes de los Clanes de Quetzalcóatl e incluso al compadre Enrique González miembro de Chrisgaia con su amigo Luis Herrero de Zaragoza, interesados como siempre en los aspectos de la sanación indígena, entre otros temas. La abuela Margarita, los
cicloturistas planetarios Dai y Shaivani, algunos navarricos
Acabábamos de llegar y aún no me había presentado, así que con la ayuda de la comadre Natalia Hernández de Madrid que llevaba ya mes y medio como voluntaria del encuentro y que nos echó una mano en los últimos trámites del viaje, fuimos re-conociendo y saludando a los miembros de la caravana (los veteranos me eran familiares, otros menos aunque me conocían por los libros o por las palabras de Beto) y a algunos responsables de la convocatoria. Después Alberto Ruz y su hijo Odín (junto a su nieto Arún) me presentaron oficialmente y comenzó la juerga
Esa primera noche dormimos en un hostal y a primera hora de la mañana salimos para la montaña.
Pero no temáis, no es mi intención hacer un relato pormenorizado de cada actividad que allí se realizó a lo largo de los siete días que convivimos con más de 600 asistentes llegados de las cuatro partes del globo (se contabilizaron más de 30 paises). Simplemente deseo señalar media docena de momentos que recuerdo especialmente, dejando para otros la descripción de las actividades del fin de semana y del enorme círculo de despedida que se realizó el domingo al mediodía, rodeando todo el enorme campamento, ya que el viernes de madrugada salimos de vuelta al origen al que llegamos 48h después, el domingo a media mañana.
1º La Ceremonia del equinoccio de primavera en el Machu Picchu (en nuestro hemisferio equinoccio de otoño) fue muy poderosa, y a pesar de estar prohibidas todas las manifestaciones tradicionales no tuvieron más remedio que dejarnos hacer nuestra firme voluntad, siempre respetuosa con el entorno pero focalizada en aprovechar dignamente la oportunidad para celebrar tan insigne momento. Sabiendo lo que había, comenzamos media docena de círculos al mismo tiempo, bastante alejados en el espacio, y el sonido de los caracoles surcaba el aire impidiendo a los guardas todo tipo de intervención. Encendimos copal, realizamos un círculo de unas doscientas personas, meditamos, cantamos varias veces, e incluso llegamos a danzar seis dancitas en círculo con los pocos concheros presentes (algunas comadres y compadres mexicanos) y un grupo numeroso de apoyo en el que se encontraban todos los viejos amigos, incluido Beto. La energía era muy potente y las piedras parecían resonar cuando te apoyabas encima. Los Om, caracoles, cantos, gritos, tambores y demás expresiones espontáneas daban un ambiente mágico a ese lugar que es uno de los más poderosos centros ceremoniales de todo el planeta. La impresión de encontrarnos en un Chakra de la Tierra es totalmente real en el Machu Picchu, las montañas son presencias majestuosas e impersonales, verticales y prácticamente inaccesibles, como ajenas a lo humano y su energía demasiado compleja para poder ser traducida. Nada que ver con los lugares de poder ya conocidos que permiten un contacto directo de corazón a corazón y que responden a tus demandas o necesidades
Unos pocos subimos y bajamos a pié en unos 40 minutos durillos prestando los billetes a gentes que los necesitaban y a algunos indígenas que se encontraban colgados debido a una cierta falta de organización. Tanto la entrada (20 dólares) como el tren (50 dólares desde Cuzco) están a precio turístico y por eso bastantes miembros de la Caravana decidieron darse un paseíto para entrar lateral y gratuitamente por un sendero de cabras bastante difícil (sobre todo porque había llovido). Más tarde, mientras danzábamos, otro grupo ascendió hasta la cueva de la luna en el Wayna Picchu realizando una experiencia fuerte de renacimiento que dirigió el compadre Axel. Meditaciones, paseos, piedras resonantes, y para terminar una primera reunión a la sombra (hora y media en un lugar cedido por los encargados del centro ceremonial) en la que Alberto me invitó a expresar mis visiones y sensaciones ante el evento y que terminó conun Círculo de Palabra.
A la vuelta nos quedamos en el Campamento, kilómetro 82, y pernoctamos en uno de los pesebres o cabañitas de paja (había ocho o diez y en cada uno podían dormir dos o a lo más tres personas) reservados para los Taitas indígenas. Ahí nos instalamos para el resto de la semana.
2º- La primera sesión de batidora: El lunes por la tarde era la inauguración oficial del Llamado del Cóndor. Por la mañana, las energías de las doscientas o trescientas personas que habían levantado sus tiendas en el valle estaban bajas después de la paliza del día anterior, pero sobre todo las gentes veteranas de la Caravana y algunos otros voluntarios que llevaban varios días trabajando necesitaban marcha. Por mi parte comencé la meditación a las 4 de la mañana con una docena de asistentes (la noche preciosa con Sirio encima de las cumbres nevadas y así seguí día tras día meditando con un grupo más o menos grande a partir de las 4 ó 5 de la madrugada). Respecto al tema del cansancio he de señalar que no era posible llegar en coche al campamento y había que pasar los suministros al hombro por un oscilante puente de madera y un camino de cabras, o bien en una cajuela a través de un cable metálico que atravesaba el río de corriente bravía, con lo cual se habían invertido más de mil horas de trabajo en movilizar la intendencia hasta la otra orilla.
Así que me retaron a una intensiva de catarsis y limpieza, y ahí calentamos un poco el ambiente con unos 60 ó 70 parcipantes a lo largo de dos horas de kiais, respiraciones circulares, trabajos derviches, recapitulación y manifestación de emociones bloqueadas, con una buena sinfonía de llantos y gritos que dejaron a todos los presentes suavecitos para la primera comida colectiva que disfrutamos juntos.El martes por la mañana creamos un círculo de danza y esta vez nos pusimos los trajes ceremoniales y las plumas para estar un par de horas danzando como diez dancitas, con sahumador, saludos a los Cuatro Vientos y un numeroso grupo de participantes acompañándonos durante toda la ceremonia. Fue muy bello y eché en falta no haber convocado a media docena de nuestros concheros hispanos para dar más fuerza y brillantez al acto. Lo apunto para próximos encuentros.
A la tarde presentación y actuaciones, danza hindú por parte de las magníficas danzarinas de la caravana, teatro y los primeros indígenas que iban llegando desde las diversas zonas de los Andes
Las placas solares permitían desde enchufar música electrónica, hasta encender focos y micrófonos para las actuaciones.
3º- Una bonita experiencia compartida: El martes tuve un primer encuentro con Axel, un joven entusiasta de imagen crística, y paseamos a lo largo de una hora expresando nuestras respectivas visiones y algunos obstáculos a resolver para que el Consejo diera un fruto verdadero y dejara también espacio para la experiencia espiritual, más allá del conocimiento ecológico, de las alternativas sociales y de las mil organizaciones presentes en el evento. Como integrante de esa primera línea de ataque que pertenece a las familias índigo, Axel está acostumbrado a trabajar con multitudes en diferentes países y cree en lo que llamo la sanación instantánea, a través de la fe, de la invocación, del milagro que juntos podemos crear Ahora. No nos fue difícil reunificar objetivos y levantar el puente generacional que nos diferencia, así que le propuse un desafío.
Tengo que señalar primero que la noche anterior había tenido un sueño en el que había visto a cuatro de los integrantes del encuentro unificados: Jose Arguelles arriba (contacto transpersonal), Alberto en la cabeza (claridad de ideas), Axel en el pecho y servidor en el vientre. Y todos formábamos Uno. A la espera de una presencia unificada femenina que iba llegando
Cada uno estaba bien integrado en sus cuatro componentes pero uno de ellos (el señalado) sobresalía sobre los otros tres y ese era el que personalmente representaba en el conjunto.
Así que después de relatarle el sueño, acordé con Axel el presentarnos juntos en la reunión de sobremesa del martes que estaba ya planificada en el programa. O lográbamos armonizar nosotros mismos el pecho con el vientre o ni siquiera merecía la pena plantearles la cuestión a los demás. Y allí estuvimos ante un centenar de participantes uniendo las polaridades: entusiasmo y sobriedad, intuición y sabiduría, expresión alada y firmeza zen
Luego los asistentes me dijeron repetidas veces que estuvieron alucinando, que sentían el poder y los escalofríos, que el encuentro era posible y alimenticio, etc. Por mi parte me vivía desde el techo y al mismo tiempo en esa conjunción tan curiosa que formábamos. Total un alucine. Logré además que Beto nos sirviera de traductor así que tres de los implicados en el sueño estábamos de pie en el centro del tipi de madera (la pirámide) uniendo energías y rompiendo barreras que se habían levantado antes de mi llegada. Arguelles aún estaba missing. Exigió mucha alerta y conciencia del otro, pero fue rico en aprendizajes. Fue intenso y equilibrado y surgieron muchas intuiciones nuevas que a solas no hubieran podido manifestarse. Resumiendo un regalo que no olvidaremos ni nosotros ni los presentes.
No hay que olvidar que en cada franja horaria estaban planificados media docena de encuentros de diferentes tipos, en distintas carpas (o cabañas de plástico) y con diversos representantes de los grupos integrados en la convocatoria.
4º- La visión Tantrika: Fueron un buen puñado de asistentes los que, en uno u otro momento del día, se iban acercando para preguntar por mi prometida charla sobre el Tantra. Como mi decisión de viajar a Perú se retrasó sensiblemente debido a la Peregrinación por la Paz, no pude ser incluido en los programas y no constaban los horarios de mis intervenciones en ningún lado. A pesr de ello la noticia se difundió pronto y finalmente me volvieron a dejar la carpa central porque eran muchos los que querían asistir a ella. Fue un contacto intenso que no hubo más remedio que cortar después de un par de horas porque las preguntas y las implicaciones personales se sucedían sin descanso. Y bien puede decirse que las siguientes 24 horas, además de estar focalizadas en las abundantes experiencias de Ayahuasca o con el San Pedro (por mi parte a pesar de que fui invitado cuatro veces de manera oficial decidí seguir siendo un buen hijo del híkuri y dejar esos asuntos para otros momentos más adecuados y tranquilos) tuvieron en todo momento una referencia a la perspectiva tántrica y a la nueva relación amorosa entre hombres y mujeres
. Sucesivas consultas relacionadas con el equilibrio de las Polaridades masculina y femenina; con las dificultades psíquicas que provocan la eyaculación precoz o los problemas de contracción vaginal; con el camino energético que conduce al amor y al éxtasis; con la determinación del Propósito conjunto de Ascensión mutua u otro semejante; con la remodelación de las relaciones de pareja y el trato con los hijos; con el vínculo que es posible crear entre amistad, sexo, meditación y ascensión; con la sexualidad y el amor como camino directo hacia el silencio interior y la experiencia divina, etc.
5º- Círculo de Líderes- Para terminar estos seis puntos he elegido la reunión de cabezas-corazones de grupo con el objetivo de lograr una coordinación de futuro. Fue el mismo jueves por la tarde y estuvo acompañada por varias grabaciones en video (que realizaban a cada uno los especialistas de la caravana) para completar el relato visual del Llamado del Cóndor. Nos reunimos una veintena de líderes de ambos sexos entre los que se encontrana Jose Arguelles, llegado el día anterior. Liora insistió en que se convocaba con tanta premura debido a mi marcha el día siguiente, pero gracias a Dios aunque me pasó la palabra la dejé correr y poco a poco otros se implicaron en ella (mi especialidad no son ni las Ecoaldeas ni el Bioregionalismo). Las presentaciones fueron tediosas y una vez más volvimos a dedicar las tres cuartas partes del tiempo a mostrar nuestros galones y los reconocimientos que nos avalan como interlocutores válidos. La cosa ya comenzó a calentarse cuando en mi brevísima intervención me presenté como amigo de la Caravana y presidente del Sindicato Europeo de Líderes espirituales en vías de jubilación. Alberto poco después tomó el testigo e insistió en que dejásemos a un lado las presentaciones.
Cuando me pasaron realmente la Palabra sólo insistí en algo obvio, por lo menos para mi: Todos conocemos la teoría de aquello que nos interesa e incluso muchos de vosotros sois amigos desde hace largos años y sabéis de los planteamientos del resto. ¿Por qué no damos un salto y entendemos que cuando gentes especiales se juntan es necesario intentar hacer algo especial? Compartir el Ser para plasmas algo que jamás se haya creado. Invocar un propósito común que hasta el momento haya sido imposible de experimentar y utilizar el Poder individual y grupal para encarnar un aspecto concreto de la utopía. Si somos especiales demostrémoslo y no como académicos sino como Mujeres y Hombres de Amor, Poder y Sabiduría.
Después de matizar los planteamientos decidimos celebrar el 8 de Junio (proximidad de Venus y oposición al Sol) y el Día Fuera del tiempo del 25 de Julio (el Señor Santiago) para expandir este nuevo horizonte de la Conciencia. Y emprender estas 7 semanas el trabajo para difundir el encuentro en cada una de nuestras bioregiones. El 8 de Junio se celebrará especialmente en Suecia y desde allí se conectará con todos los países implicados y el 25 de Julio en Brasil (mi propuesta personal fue en la parte chilena del lago Titicaca).
Tengo que señalar como punto muy importante la creación de un primer Círculo interno a nivel planetario que servirá de enlace entre todos los Encuentros y Consejos que encaucen su energía en la transformación radical de este mundo tal y como lo conocemos, y que se celebren especialmente en Europa y América, aunque hay previstas también varias actividades en el continente africano.
Por último deciros que articipé varios días en el Consejo de Tradiciones Indígenas con los Taitas andinos, la abuela Margarita y diversos representantes de los pueblos indígenas, pero he de señalar que al final hubo que separar el tema de la Espiritualidad del de Tradiciones porque se hacían incompatibles. La explicación de las necesidades de cada pueblo o las visiones o celebraciones con las que acompañan las cosechas o los ciclos anuales estaba en las antípodas de lo que hoy concebimos como nueva espiritualidad. Me quedó pendiente de tratar el tema del sentido interno de la Velación, la Danza y las Levantadas de Sombra de un compadre o comadre, y realmente se hacía im prescindible una explicación precisa pues la mayoría de los pueblos indígenas han perdido lo más esencial de sus enseñanzas tradicionales.
Los temazcales y los gestos rituales al Padre Sol de la abuela Margarita y del hermano peruano Vidal Ayala Sinchi, las ceremonias de ayahuasca del compadre Diego Palma y las del compadre Agustín Guzmán sobre la medicina ancestral del San Pedro (ambos también peruanos), la exposición sobre el consenso de Bea Briggs, las danzas hindúes de Kena, Deva y Odín a las tablas, las sabias palabras aderezadas de experiencia y la visión lúcida de mi hermano Alberto Ruz, etc son algunos d elos puntos a resaltar a lo largo de estos días
Y nada más, me siento como después de tres días de ayuno (sereno y vacío) y es el momento de despedirnos, a pesar de que se quedan muchas cosas en el tintero. Se trataba de daros una pequeña nota y ya veis en qué se ha convertido, casi en un folleto. Gracias por vuestra atención y hasta la siguiente batalla
¡Sed felices, amar la Tierra y respirar la luz del padre Sol!
Con cariño
Miyo
Saludos,
Después de releer el artículo que sigue, he de reconocer que me falta visión global para plasmar una imagen holográfica de lo sucedido. Muchos años alejado de las alternativas comunitarias y de los avances fulgurantes del bioregionalismo me llevan a necesitar de más tiempo y experiencia para compartir con vosotros mi propia comprensión sobre estos temas. Además estuve tan implicado en los trabajos (la falta de horizonte espiritual era claramente perceptible desde el primer momento) que tuve que dejar a un lado muchas otras posibilidades que se estaban desarrollando en la carpa de al lado
Por eso he dedidido finalmente responder a vuestras peticiones de resumir el encuentro del Cóndor relatándoos algunos de los momentos en que he estado implicado directamente. Espero que los demás participantes aporten su propia visión de este mágico encuentro y puedan dar sentido a ese sin fin de experiencias que se hicieron posibles en las faldas de la Verónica.
miyo.